Ventajas de contar cuentos a los niños

Ventajas de contar cuentos a los niños

1.   Contar cuentos a los niños hace que ellos se tornen más reflexivos en relación con lo que sus padres les están explicando a cerca de cualquier situación o  comportamiento. Los cuentos llevarán a los niños a comportarse mejor, ya que se proporcionan valores y conceptos éticos.

2.  Los cuentos ayudarán  a los niños a vencer sus propios temores, que en algunas ocasiones les hacen mucho daño y hasta los llevan a tomar decisiones equivocadas.

3.  Una de las grandes ventajas que tiene esta dinámica es la de hacer que los niños comiencen a ejercitar su memoria desde  temprana edad, para que con el paso del tiempo adquieran conocimientos más complejos.

4.  Desde hace muchos años los padres han empleado el contar cuentos a los niños, para que los mismos puedan conciliar el sueño, puedan dormir de forma tranquila y durante toda la noche.

5.  Los cuentos son una de las bases para el desarrollo intelectual del niño, ya que si se le lee estas historias cuando todavía no han aprendido a leer, con el paso del tiempo van a entender  diferentes temas con rapidez.

6.  Con la práctica de los cuentos, se  amplía la capacidad de precepción y comprensión de los niños, la percepción se incrementa por el uso de la imaginación mientras se le está narrando el cuento y la comprensión para entender lo que en sí es el contenido del cuento.

7.  Contar cuentos a los niños equivale a que algunos de ellos se interesen en ser escritores,  dramaturgos o actores, es decir, se les está ayudando en su vida profesional, para que así cuando crezcan sepan de forma exacta a que se quieren dedicar para ser profesionales exitosos.

8.  La práctica de contar cuentos hace que los niños se sientan amados por sus padres, en el sentido de que se sienten cuidados y que son muy importantes, ya que sus padres dedican un poco de tiempo, de forma divertida, para compartir con ellos antes de dormir.


tablets

Los mejores juegos para niños en tablets Android

Piggly

Juego de plataformas realmente colorido. Se trata de ayudar a un cerdito rosa a recolectar manzanas para hacer tartas con ellas. La dificultad está en salvar obstáculos y enemigos hasta llegar a casa, donde te esperan los cerditos para que cocines la deliciosa tarta de manzana. En el camino podemos coger dulces que nos dan puntos. Es un juego de control muy sencillo y claramente enfocado a la infancia.

 

Encantadoras mascotas

Es un juego en el que la misión principal es cuidar a diferentes mascotas. Encontraremos animales domésticas habituales como perros, gatos, hámsters y tortugas, aunque algunos más raros y exóticos como caballos, loros, pandas e hipopótamos. Tenemos que ocuparnos de que coman, de acariciarlos, de decorar las habitaciones y jardines donde viven, es decir, de que estén contentos. En el laboratorio podemos crear nuevas razas de perros y gatos.

 

Hamster Life

Similar al anterior pero dedicado únicamente a los hamsters.  En diferentes jaulas puedes ir acumulando hamsters de muchos tipos y colores distintos. Debes alimentarles y darles de comer. También puedes hacerles jugar corriendo en la rueda. Al hacerlo consigues monedas con las que comprar cosas con las que decorar las distintas jaulas. También al cuidarlos se te dan regalos que luego puedes ofrecer a los animalitos, como quesos y adornos.

 

Doodle Jump

Un clásico total de los juegos de móvil. Saltar lo es todo en este juego. Un extraño Ninja tiene que ir saltando ascendentemente por un sinfín de plataformas con una infinita de hoja papel cuadriculado de fondo. En su camino hacia arriba tendrá que esquivar obstáculos, utilizar los artilugios que te ayudan a seguir subiendo y eliminando enemigos con las bolas que lanza desde su nariz con forma de tubo y función de cerbatana. Su manejo es bien sencillo, solamente tenemos que inclinar la tablet o móvil hacia la izquierda y la derecha en posición retrato para definir la dirección de los saltos. Cuando sea necesario, toca la pantalla para disparar.

 

Flow Free

Un juego para que los niños mejoren la inteligencia espacial. En un tablero cuadrado compuesto de puntos tenemos que unir con líneas los puntos de colores. La dificultad está en no cruzar esas líneas y en utilizar todo el espacio del cuadrado, es decir, pasar por todos lo puntos disponibles.

Los primeros niveles con cuadrados de 5×5 y 6×6 puntos son los más adecuados para los pequeños. Los niveles avanzados de 7×7, 8×8 y 9×9 puntos pueden quedar para los padres. Tenemos 30 retos por nivel en la versión gratuita y podemos ampliar si nos engancha con un paquete adicional a través de compra in-app, aunque esos niveles son de 10×10 y 14×14 puntos y, por lo tanto, poco aptos para niños, a no ser que sean muy sesudos.

Playmobil Piratas

Sueño de la infancia hecho realidad: jugar con el barco pirata de Playmobil  y hacer mil aventuras con él. Estamos ante un juego de estrategia sobre mapa con construcciones, creación de unidades y batallas pero con una guía constante a través de misiones que nos dan los diferentes personajes que encontramos con todas las islas piratas en las que nos moveremos durante el juego. La idea es conseguir el control de todas las islas que puedas. Es muy sencillo en el manejo y casi todas las acciones tienen están orientadas. Con cada misión se consiguen recompensas de oro, estrellas y diamantes que después podemos utilizar para comprar artículos. Además de este modo de juego, también encontramos pequeños juegos dentro del juego. Es como un Age of Empires para niños.

Abyss: The Wraiths of Eden

En Abyss tentemos que resolver distintos misterios submarinos utilizando nuestra lógica. Es un  juego de adivinanzas visuales, puzles y acertijos. En la historia eres la novia de Robert Marceau, un submarinista explorador desaparecido. Tu misión es encontrarlo desvelando el misterio oculto en las profundidades submarinos. Es un título ideal para niños curiosos que les gusta pensar y utilizar su habilidad.

Pou

Es el nuevo Tamagotchi. Pou es también una mascota virtual a la que cuidar, alimentar, lavar y entretener. Para que Pou esté sano y contento debemos darle comida y tenerlo siempre limpio. Además es importante jugar con él para que esté contento. Cuando lo hacemos obtenemos monedas con las que comprar accesorios para personalizar a la mascota y el lugar donde vive.


niños en la playa

Ideas para entretener a los niños en la playa

Salto de longitud: Como si fuéramos deportistas olímpicos, para este juego no necesitamos ningún material para organizar toda una competición. Sólo necesitas trazar una línea sobre la arena que marque la salida y alguien que haga el papel de juez. Saltaremos por turnos intentando llegar lo más lejos posible, quien gane en cada ronda se llevará una concha o piedrecita.

Carrera de canicas: Cada jugador construye una pista con arena con la mayor inclinación posible, luego colocaremos canicas o pelotas pequeñas en la parte superior y las lanzaremos para ver cuál se desliza más rápido. ¡Recuerda que cuando más firme y lisa sea la pista mayor ventaja tendrás! Puedes añadir curvas obstáculos para hacer la carrera más emocionante.

Castillo de arena: Un clásico de los juegos infantiles, construir un castillo de arena es sin duda la actividad favorita de los niños en la playa. Diviértete construyendo toda una obra de arte y no olvides decorarla con conchas, piedras, algas y todo lo que se os ocurra. Y no olvides cavar un buen foso alrededor, por si las olas del mar te dan una sorpresa.

La momia: Un juego ideal para divertir a los niños, cava un agujero bien largo y que alguien se tumbe dentro, luego le cubriremos de tierra dejando fuera la cabeza y colocaremos algunas decoraciones, y recuerda que también puedes hacerlo sólo desde la cintura y darle forma de cola de sirena. ¡También puede ser una broma divertida si algún padre o niño incauto se queda dormido!

Buscar el tesoro: Un clásico para los más “piratas”. Mientras los niños cuentan con los ojos cerrados enterramos o escondemos un objeto, y luego ellos deben encontrarlo. Puedes delimitar el área para que sea más o menos difícil según su edad, incluso celebrar toda una fiesta temática en torno a este juego.


juegos de mesa

Juegos de mesa para niños hechos a mano

Tres en raya

En varias oportunidades os hemos mostrado ideas para hacer nuestro propio 3 en línea casero y no tener que llenar hojas y hojas de papel dibujándolo. Por ejemplo podemos usar pasta para hacer las piezas, como es el caso del primer juego que vemos en la imagen, que os habíamos enseñado cuando vimos manualidades para niños con pasta. También podemos usar piedras pintadas, ya os habíamos mostrado dos ejemplos de tres en línea hechos de este modo cuando vimos 5 juegos infantiles caseros con piedras pintadas.

Dominó

El dominó es sin dudas otro juego clásico. Podemos hacer las piezas con muchos materiales, pero de nuevo las piedras pintadas son perfectas para la ocasión. Podemos hacer el modelo clásico con los puntitos, o usar colores diferentes, como en la primera imagen. Os habíamos enseñado ya estas dos ideas en el post sobre juegos infantiles con piedras pintadas del que os hablábamos antes.

Memory

Los juegos de memoria son perfectos para todas las edades, es suficiente agregar o quitar parejas para adaptarlo a las posibilidades de cada niño.

Puzzle

¡Me encantan los puzzles! De pequeña me pasaba horas jugando con ellos. Si a vuestros peques les gustan tanto como a mí, os vendrán muy bien estas ideas que os hemos dado hace un tiempo.

Ajedrez

Por último, para los más grandecitos tenemos el ajedrez, un juego con mucha historia. Cuando os mostramos los juegos infantiles con piedras pintadas (ver enlace en 3 en línea) os explicamos cómo podemos hacer un ajedrez sencillo usando piedras y rotuladores permanentes.


tecnología para niños

Tecnología para niños siempre con moderación

La relación de los niños con la tecnología no está exenta de polémica. Aunque la adicción a los móviles e Internet no ha sido probada como desorden mental, todavía hay mucha gente que desconfía al dejar que sus hijos se acerquen a la tecnología. Pero, como en muchas otras cosas de la vida, de lo que se trata es de hacer un uso responsable de ella, sin excesos y con actividades apropiadas para la edad de los pequeños.

Este es el fin con el que nacen los proyectos que se enumeran a continuación: actividades relacionadas con tecnología, programación y robótica, diseñadas especialmente para ser del interés de los niños, planeadas para involucrar también a los padres y por completo centradas en el aprendizaje a través del juego.

Estos proyectos permiten que los menores se familiaricen con temas como el manejo de un ordenador o los conceptos básicos de la programación, que pueden serles de gran ayuda en su futuro laboral. Y todo ello mientras se divierten. Además, este tipo de iniciativas son muy importantes en el caso de las niñas, ya que su presencia en carreras universitarias técnicas y puestos de trabajo relacionados con la tecnología es todavía bastante reducida.

Kano Kit: un ordenador que los niños pueden montar y usar

Uno de los proyectos más útiles para que los niños aprendan a usar un ordenador es Kano Kit. Basado en Raspberry Pi, es un pequeño equipo informático creado para utilizar en entornos educativos.

Incluye todo lo necesario para montar un ordenador de cero de forma muy sencilla; de hecho, este montaje será lo primero que tenga que hacer el menor al sacarlo del embalaje: la propia Rasperry Pi, la caja donde meterla, teclado, altavoz, adaptador wifi… y hasta pegatinas para decorarlo todo.

Una vez en marcha, el Kano Kit incorpora el sistema operativo Kano OS, un sistema orientado a los más pequeños con tutoriales para hacer música, juegos y más. También podrán conectarse a Internet para ver sus dibujos animados favoritos en YouTube o jugar a Minecraft.

El Kano Kit se puede adquirir a través de Internet en la web oficial del proyecto por 150 euros. El precio incluye el kit completo, con todos los elementos necesarios para montarlo y empezar a disfrutarlo en pocos minutos.

Mirorobots, Vortex y Kamigami: robots programables

Los robots son quizás el tipo de proyecto tecnológico enfocado a niños que se encuentra con mayor frecuencia, dada su versatilidad y su relación con personajes de cómics y películas que ellos ya conocen.

Un ejemplo es Mirobot, un pequeño autómata que el menor puede construir con facilidad, ya que sus piezas encajan unas con otras gracias a una serie de muescas y solo hace falta un tornillo para asegurar todo el montaje. Se vende en un pack completo por unos 47 euros. Una vez construido, Mirobot se puede programar siguiendo unas sencillas instrucciones a través de un navegador web. Su principal cometido es hacer dibujos sobre papel gracias a un hueco especial en su estructura donde encajar un bolígrafo, pero puede ampliarse a otros lenguajes de programación y otras funciones a medida que el niño va aprendiendo.

Otro robot similar es Vortex, un pequeño vehículo robótico que puede controlarse desde el móvil gracias a una conexión Bluetooth. El robot incorpora algunos juegos y está dotado de sensores infrarrojos que le dejan moverse y esquivar obstáculos. Pero más allá de eso, Vortex permite modificar los juegos existentes o crear algunos nuevos, gracias a su propia aplicación para tableta, con una interfaz muy clara y fácil de usar. Los Vortex están a la venta por un precio de 68 euros.

Por último, uno de los últimos proyectos de robots programables para menores que han visto la luz son los Kamigami, unas curiosas criaturas que imitan el aspecto y el movimiento de un insecto. Igual que con Mirobot, el primer paso antes de empezar a jugar con los Kamigami es montarlo. Se puede hacer sin herramientas, ya que está fabricado con piezas que encajan entre sí. Luego, su app permite programarlos para diferentes juegos y actividades de forma muy sencilla. Estos insectos-robot todavía buscan financiación a través de la plataforma Kickstarter para hacerse realidad, así que cualquiera que esté interesado puede contribuir al proyecto y hacerse con uno por unos 44 euros.

Jewelbots: pulseras tecnológicas para niños

Los juguetes que animan a los más pequeños a iniciarse en el mundo de la tecnología, la robótica y la programación son especialmente importantes en el caso de las niñas, ya que las mujeres suelen estar en minoría en las disciplinas de tipo técnico.

Un buen ejemplo de este tipo de proyectos son las Jewelbots, unas coloridas pulseras que, además de quedar muy bien en la muñeca de cualquier chica, se comunican con una aplicación de móvil y se pueden programar para realizar diferentes funciones.

Las posibilidades de las Jewelbots van desde iluminarse o vibrar cuando una amiga está cerca, hasta recibir las notificaciones del móvil, ver información sobre el tiempo o enviar notificaciones a los padres. Todo depende de la imaginación de la niña y de sus conocimientos de programación.

Las Jewelbots han cerrado con éxito su ronda de financiación y se tiene previsto su lanzamiento para marzo de 2016. Su precio ronda los 53 euros.


juegos

Aprende a enseñar a través de los juegos

Estos cuatro tipos de juegos diferentes, junto con algunos juguetes y actividades recomendadas que favorecen cada tipo de juego, pueden desarrollar numerosos beneficios en el aprendizaje de los niños. La actividad lúdica a través del juego favorece el aprendizaje infantil.

 1.   El juego físico: mejora las habilidades físicas, contribuye de forma positiva en la salud y en el desarrollo muscular del niño, así como ayuda a mejorar el control motor y su coordinación entre la vista y el tacto.
–   Cubos.
–   Juguetes de transporte: patines, bicicleta, un coche, triciclo.
–   Juguetes para jugar al aire libre: arenero con palas y cubos, y columpios.
–   Juegos activos: la comba, la goma, el escondite, pilla-pilla, el pañuelo.

2.   El juego exploratorio o de manipuleo: este tipo de juego implica resolver problemas, manipular, explorar y ganar control sobre una actividad, entre otras cosas el niño aprende que él mismo puede controlar el proceso y el resultado de toda actividad. Hasta los juguetes más sencillos permiten al niño explorar las dimensiones del espacio, manipular, armar y desarmar figuras para crear nuevas formas y hacerse más sensible al color y a la textura de los materiales.
–   Puzles.
–   Juguetes de construcción: legos, Playmobil.
–   Cubos que encajan, cajas graduadas.
–   Pinturas, papel y tijeras, plastilina, arcilla.

3.   Los juegos con normas o reglas: los niños prescolares no son capaces todavía de seguirlos; es a partir de los 6-8 años de edad cuando los niños son capaces de interactuar de forma cooperativa y empezar a comprender las reglas.
–   Dominó.
–   Juegos de mesa.
–   Juegos de cartas.

4.   El juego simbólico o imaginativo: implica el uso de ideas o símbolos, en vez de personas u objetos. Los niños trabajan con representaciones de cosas en lugar de las cosas mismas; este tipo de juego empieza desde los 18 meses y está presente en todos los niños saludables a los 3 años. Es una oportunidad para que los pequeños piensen simbólicamente y les da una defensa útil para resolver cosas por sí mismos, ayudándoles a tener una mejor idea de lo que es real y lo que no lo es, les permite experimentar los sentimientos y las emociones de otros, y ser sensibles al impacto que sus acciones tienen en la gente que les rodea.
–   Marionetas.
–   Disfraces.
–   Juguetes relacionados con la casa: muñecas, carricoches, cocinita, platos, comida de plástico, sartenes, etc.
–   Teléfonos de juguete y dinero de juguete.
–   Actividades imaginarias: poner una tienda, restaurante, hospital.


juegos de cartas

Juegos de cartas para los más pequeños

1. Cada oveja con su pareja

Coloca todas las cartas boca abajo en cuatro filas. Cada jugador está autorizado a levantar dos cartas para intentar formar una pareja (dos tres, dos caballos, dos sietes…). Si no lo logra, dará la vuelta a esas dos cartas y el turno pasa al siguiente. Si encuentra la pareja, tendrá una nueva oportunidad para levantar dos naipes más. El vencedor es quien obtenga más cartas al final de la partida.

2. ¡Va de farol!

Reparte todas las cartas entre los jugadores. El que empieza, coloca una boca abajo e indica su valor, por ejemplo, un seis. El resto de participantes, en turnos sucesivos, deben ir completando la baraja. Si no tiene la carta adecuada, puede mentir pero, si uno sospecha, debe decirle: “¡Vas de farol!”, y levantarla. El mentiroso debe recoger todos los naipes de la mesa e incorporarlos al montón con que está jugando. Si dijo la verdad, es el delator quien se los lleva. Gana el juego quien se quede antes sin cartas.

3. Pequeños constructores

No es tarea fácil. Construir una torre de naipes requiere habilidad y paciencia, pero el resultado es espectacular. Para conseguirlo, coloca dos cartas formando un triángulo equilátero con respecto a la base, añadiendo a continuación más cartas, siempre en parejas. Cuando tengas la base, edifica el suelo del siguiente piso colocando nuevos naipes. En cada nivel de ascenso deberás colocar un triángulo menos para que tu torre vaya decreciendo. Empieza con tres pisos y ve ampliando tu construcción poco a poco.

4. La más alta

El tradicional juego de la carta corrida puede entretenerles una tarde completa. Da una a cada pequeño colocándola siempre boca abajo; sólo él puede verla. Como el objetivo de la partida es lograr el naipe más alto –siendo el as la de superior valor, después el rey, la reina y así sucesivamente–, si considera que el suyo es bajo, puede intercambiarlo con el jugador de la derecha. Dales unos céntimos de euro para que el que pierda, pague.

5. Una jungla en el salón

Para este juego necesitarás una baraja de cartas y algunas monedas de céntimo de euro. Cada jugador elige el sonido de un animal diferente. Una vez que os hayáis aprendido todos, repartiréis cartas de una en una. Cuando dos jugadores tengan naipes iguales –dos sotas, dos sietes o dos ases– cada uno de ellos tendrá que hacer el ruido del contrario. El que lo haga antes le quita una moneda al otro. Ganará el que más monedas obtenga cuando se hayan repartido todas las cartas.

6. La triste sota

Coge una baraja española y saca todas las sotas salvo la de copas y reparte todas las cartas entre los jugadores. Cada uno forma el máximo número de parejas que pueda con sus cartas y las coloca encima de la mesa. Por turnos, cada jugador roba una carta del jugador que está a su derecha. Si puede, forma una nueva pareja y roba otra vez. Si no, le toca al jugacdor que está a su izquierda robar una de sus cartas. El perdedor es el que se queda con la sota de copas.

7. ¡A cazar!

Haz dos parejas de dos jugadores cada una. Con tu compañero de equipo, inventa una señal secreta (toser, tocarse la oreja, tarear una canción…) y ponte frente a él. El otro equipo hace lo mismo. Reparte cuatro cartas a cada uno. El resto formará un montón para robar. Distribuye cuatro cartas de ese montón encima de la mesa, cara arriba: cada uno roba las cartas que pueda (cuanto más rápido sean, mejor), pero siempre devuelve el mismo número de cartas que cogió. Cuando ya nadie quiere intercambiar cartas se recogen las cuatro cartas y se colocan debajo del montón. Cuando un jugador reúne cuatro cartas iguales, emite la señal pactada con su compañero, que debe dar un golpe en la mesa y gritar “¡gané!”. Si el contrario adivina que van a gritarlo, puede bloquear su victoria gritando “¡pillado!”.

8. El relojito

Reparte todas las cartas entre los participantes. Los niños se colocan en círculo con su montón de cartas sin mirarlas. Por turnos, van tirando cartas de una en una al montón repitiendo su orden en la baraja: “as, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo y rey”. Si un pequeño tiene la mala suerte de que su carta coincide con la que le toca enunciar, coge todo el montón y lo incorpora a las que ya tiene. El juego comienza de nuevo. Pierde el último que se queda sin cartas.

9. Parejas disparatadas

Pon a prueba la imaginación de los niños con este juego de cartas. Daled dos cartas cualesquiera para que haga una pareja, todo vale siempre que sea coherente o divertido: “las dos son de oros”, “las dos son doses”, “un dos de copas y un rey por las dos copas que se tomarel rey”… Si no es capaz de encontrar relación se queda con las cartas y suma otras dos a la siguiente ronda.

10. Las siete y media

Un clásico muy fácil para los niños. Las figuras de la baraja –sota, caballo y rey– valen medio punto; el resto valen el número que tengan. Reparte una carta a cada jugador y después ve dándoles tantas cartas como quiera. El objetivo es sumar siete puntos y medio. Si te pasas, quedas eliminado. Cuando todos los jugadores tienen sus cartas les dan la vuelta y gana el que tenga 7,5 o más se haya acercado.


disfraces para niños

Los beneficios de los disfraces para los niños

El juego preferido de Ismael, de cinco años, es vestirse como Harry Potter y jugar a ser el protagonista de una película que él mismo se va inventando sobre la marcha. En cambio, su hermana Claudia, que es un año menor, prefiere disfrazarse de hada, para tocar las cosas con su varita mágica y convertirlas en lo que le apetece.

A su amiga Sonia, sin embargo, le encanta vestirse como su madre, de enfermera, y hacer que cura a los niños que juegan con ella. Son ejemplos que ponen de manifiesto las distintas preferencias de los niños a la hora de disfrazarse y un punto en común: el placer que sienten al hacerlo.

UN JUEGO MUY SALUDABLE

Jugar a disfrazarse es algo muy necesario en la vida del pequeño, ya que contribuye a su desarrollo. Cuando el niño se viste de un personaje y se imagina una historia con ese disfraz, está dando rienda suelta a su fantasía, a su espontaneidad y a su creatividad. “En esta etapa, hasta los seis años, en el mundo del niño reina la imaginación: se inventa compañeros de juego invisibles y disfruta creando personajes y situaciones.

Se trata de una edad mágica, en la que el mundo real y el mundo imaginario todavía no están claramente diferenciados”, nos explica Elena Gállegos, psicóloga infantil.

La fantasía es natural y saludable para el equilibrio emocional del pequeño. Eso sí, “siempre que no se pase todo el tiempo en ese universo fantasioso y que no lo viva de manera tan intensa que pierda por completo el sentido de la realidad”, advierte la especialista.

Además de divertido, disfrazarse es un método estupendo para que los niños expresen sus sentimientos. Por eso es uno de los recursos que más utilizan los terapeutas infantiles para ayudar a los pequeños a vencer los problemas de relación (como la timidez) y los miedos (a los perros, a los fantasmas…).

También es la manera más fácil de enseñar a los niños a ponerse en el lugar de los demás, lo que les ayuda a tener más empatía y a integrarse mucho mejor en el mundo que les rodea.

Y hay algo más, muy interesante: el disfraz puede ayudarnos a descubrir cómo percibe el niño a los adultos que conviven con él. Observad a vuestro pequeño cuando se disfrace de papá o de mamá y actúe como tal. Probablemente os sorprenda la imagen que tiene de vosotros y os lleve a reflexionar sobre si la relación que mantenéis con él es buena o hay algunas cosas que debéis cambiar. También es bueno que os fijéis en cómo actúa si se disfraza de profesor o de profesora. Así podréis descubrir si se siente bien en su colegio o no.

¿Y SI NO LE ATRAE DISFRAZARSE?

A casi todos los niños les gusta disfrazarse, pero también es cierto que algunos disfraces pueden asustarles, como los de monstruos y fantasmas y los que les tapan la cara. De hecho, a esta edad la mayoría aún prefieren los que llevan la cara al descubierto. “Así, además de sentirse más cómodos, tienen una señal permanente que les aferra a la realidad y sienten menos miedo”, apunta la especialista.

Si al niño le da miedo un disfraz, no hay que obligarle a llevarlo, porque su fantasía puede intensificar sus temores y hacer que tarde más en superarlos. Y, del mismo modo, si lo rechaza porque “le queda ridículo”, también hay que respetarlo. Lo mejor es que él elija el traje que más le guste. Así disfrutará al máximo de la interesante y divertida experiencia de ir vestido de otro.


juegos para los días de lluvia

Diez juegos para los días de lluvia

1. Una jungla en el salón

Para este juego necesitarás una baraja de cartas y algunas monedas de céntimo de euro. Cada jugador elige el sonido de un animal diferente. Una vez que os hayáis aprendido todos, repartiréis cartas de una en una. Cuando dos jugadores tengan naipes iguales –dos sotas, dos sietes o dos ases– cada uno de ellos tendrá que hacer el ruido del contrario. El que lo haga antes le quita una moneda al otro. Ganará el que más monedas obtenga cuando se hayan repartido todas las cartas. A partir de 7 años. Aquí tienes otros juegos con cartas.

 

2. ¡Stop!

Para este juego necesitarás papel, boli y mucha memoria. Cada jugador dibuja varias columnas en su hoja de papel. Cada una representa una categoría: alimento, nombre, ciudad, animal, famoso, marca… Todos los jugadores deben tener las mismas categorías escritas en su papel. El más mayor de los participantes comenzará a repetir mentalmente el alfabeto y el más pequeño le parará cuando quiera. Tiene que decir la letra por la que iba y todos los jugadores intentarán completar todas las categorías con una palabra que empiece por esa letra. Por ejemplo, si es la letra N: naranja, Noemí, Nairobi, nutria, Nuria Roca, Nivea… El primero que acabe grita “¡Stop!” y todos dejan de escribir. Cada categoría vale dos puntos, uno si dos jugadores han repetido la misma palabra. Se suman los puntos obtenidos con esa letra y se continúa jugando con nuevas letras hasta que se completa la hoja. Gana el que más puntos obtenga. A partir de 8 años.

 

3. ¿Qué será, será?

Coge una gran bolsa y mete dentro diferentes objetos que encuentres por casa: un peluche, un boli, un trozo de plastilina, un calcetín, una esponja, una cuchara, una moneda… ¡todos los que quieras siempre que no sean punzantes! Venda los ojos de tu hijo y deja que vaya tocándolos uno a uno para ver cuántos es capaz de adivinar. Si jugáis varios miembros de la familia, gana el que más acierte. A partir de 5 años. También puedes mantener el misterio diciéndole alguna adivinanza.

 

4. Los pies ingeniosos

Un juego tan fácil de explicar como difícil de conseguir. Cada jugador debe sentarse en una silla, con los pies descalzos y una cuerda atada a los pies –cada extremo de la cuerda en un tobillo–. Deben intentar hacer un nudo con los pies. Gana el primero que lo logre, ¡si es que alguno lo hace! A partir de 8 años.

 

5. Las películas

Es un clásico de las reuniones de adultos y, sabiendo qué películas escoger, igual de divertido para los más pequeños de la casa. ¿El funcionamiento? Muy sencillo? Reparte a los participantes en dos equipos. Uno de los equipos piensa una película –en este caso infantil– y se lo dice a uno de los miembros del equipo contrario, que ha de representarlo sólo con mímica durante un minuto. Si pasado este tiempo no lo ha logrado, el equipo contrario se anota un punto. A partir de 6 años.

 

6. Señales luminosas

Aprovecha la atmósfera oscura por culpa de las nubes que llega desde la calle para convertir tu casa en el hogar del misterio. Apagad todas las luces y tumbaros en el suelo. Por turnos, los jugadores cogerán una linterna y “escribirán” con ella una palabra o un número sobre el techo. El jugador que la descifre correctamente podrá escribir en el turno siguiente. A partir de 7 años.

 

7. Fui al mercado y compré…

Un juego ideal para poner a prueba la memoria de los más pequeños de la casa. Sentaditos en el salón, uno de los jugadores comienza diciendo “Fui al mercado y compré patatas”; el jugador siguiente ha de añadir un producto repitiendo el anterior: “Fui al mercado y compré patatas y lechuga”; “Fui al mercado y compré patatas, lechuga y queso”; “Fui al mercado y compré patatas, lechuga, queso y un kilo de naranjas”… Los jugadores se van eliminando a medida que no consigan recordar lo que han dicho los demás. A partir de 6 años.

 

8. La palabra interminable

Pensado para los niños más pequeños, este juego les divertirá y les enseñará a distinguir los sonidos de las sílabas. Consiste en que vayáis encadenando palabras empezando con la última sílaba de la palabra anterior. Por ejemplo, si la primera palabra es “sopa”, el siguiente dirá algo que empiece por “pa”, como “patata”, y así sucesivamente: sopa, patata, taza, zapato, tomate, tetera… Pierde el primer jugador que se quede sin nada que decir. A partir de 5 años.

 

9. ¿Quién soy?

Escribe el nombre de personajes famosos y reconocibles para los niños en varias tarjetas: Mickey, Pocoyó, Iniesta, Ronaldo, Blancanieves… Pon las tarjetas del revés. Cada jugador cogerá una de ella y, sin mirarla, se la colocará en la frente –puedes sujetarla con una cinta para el pelo o un poquito de cinta adhesiva–. Todos los jugadores veréis quién es salvo el que porta la tarjeta, que tendrá que hacer diferentes preguntas a sus compañeros, que solo podrán responder con “sí” o “no”. “¿Soy un futbolista”, “no”, “¿soy un dibujo animado?”, “sí”, “¿soy un pato?”, “sí”, “¡soy el pato Donald!”. Podéis fijar un tiempo máximo para adivinarlo o un número de preguntas. A partir de 5 años.

 

10. El rey cortejado

Uno de los jugadores es el rey, o la reina, y se sienta en su trono. Por turnos de 20 segundos, el resto de jugadores intentan hacerle reír valiéndose de muecas, reverencias y frases cortas pero dirigidas a un soberano –“¿sería tan amable de bailar conmigo?–. El cortesano que logre su objetivo se convierte en rey.

No olvides comprar juguetes al mejor precio en https://www.mascupon.com.ar/especiales/descuento-juguetes/.


jugar con tu bebé

Cómo jugar con tu bebé

Bebés hasta 4 meses

Tal vez hayas notado que la visión de tu bebé recién nacido es un tanto limitada. Parece no notar las cosas que están lejos, pero si colocas algo dentro de su línea de visión (de 8 a 10 pulgadas / 20 a 25 cm de su cara es lo ideal), de pronto “es todo ojos”. Esta es una habilidad necesaria para su supervivencia. Ten en cuenta que los bebés vienen al mundo equipados para encontrar alimento, ¡y 8 a 10 pulgadas es la distancia entre su carita y la tuya, cuando le estás dando de comer! Explora el desarrollo de la destreza visual de tu bebé con un sencillo juego de marionetas para los dedos.

Bebés hasta 3 meses

Las sonajas han estado presentes desde antaño, y la razón es muy simple: a los bebés les encanta ver y escuchar estos instrumentos de percusión.

Entre los regalos para los nuevos papás, casi siempre se incluye una sonaja. Pero si no tienes una, puedes usar cualquier objeto que haga ruido para esta actividad. Cuando tu bebé esté recostado sobre su espalada, sostén una sonaja frente a su carita y sacúdela ligeramente. Coloca la sonaja hacia un lado de su cara y sacúdela de nuevo, y haz lo mismo en el lado opuesto de su cara.

Al principio, tu bebé solo podría notar el cambio de ubicación de la sonaja, pero eso le llamará mucho su atención (procura no hacer mucho ruido con la sonaja porque se puede asustar). Dependiendo de qué tan rápido se desarrolla, tu bebé podrá con el tiempo seguir la sonaja con sus ojos.

Tu bebé es aún muy pequeño para agarrar objetos, pero si le pones uno en su mano (particularmente uno liviano hecho de tela o plástico), podría involuntariamente enrollar sus deditos alrededor de este y mover sus manos. Es así como descubre que él mismo puede mover algo. Podrías notar en tu bebé una expresión de goce que ¡no tiene precio!