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Los mejores juegos para niños en tablets Android

Piggly

Juego de plataformas realmente colorido. Se trata de ayudar a un cerdito rosa a recolectar manzanas para hacer tartas con ellas. La dificultad está en salvar obstáculos y enemigos hasta llegar a casa, donde te esperan los cerditos para que cocines la deliciosa tarta de manzana. En el camino podemos coger dulces que nos dan puntos. Es un juego de control muy sencillo y claramente enfocado a la infancia.

 

Encantadoras mascotas

Es un juego en el que la misión principal es cuidar a diferentes mascotas. Encontraremos animales domésticas habituales como perros, gatos, hámsters y tortugas, aunque algunos más raros y exóticos como caballos, loros, pandas e hipopótamos. Tenemos que ocuparnos de que coman, de acariciarlos, de decorar las habitaciones y jardines donde viven, es decir, de que estén contentos. En el laboratorio podemos crear nuevas razas de perros y gatos.

 

Hamster Life

Similar al anterior pero dedicado únicamente a los hamsters.  En diferentes jaulas puedes ir acumulando hamsters de muchos tipos y colores distintos. Debes alimentarles y darles de comer. También puedes hacerles jugar corriendo en la rueda. Al hacerlo consigues monedas con las que comprar cosas con las que decorar las distintas jaulas. También al cuidarlos se te dan regalos que luego puedes ofrecer a los animalitos, como quesos y adornos.

 

Doodle Jump

Un clásico total de los juegos de móvil. Saltar lo es todo en este juego. Un extraño Ninja tiene que ir saltando ascendentemente por un sinfín de plataformas con una infinita de hoja papel cuadriculado de fondo. En su camino hacia arriba tendrá que esquivar obstáculos, utilizar los artilugios que te ayudan a seguir subiendo y eliminando enemigos con las bolas que lanza desde su nariz con forma de tubo y función de cerbatana. Su manejo es bien sencillo, solamente tenemos que inclinar la tablet o móvil hacia la izquierda y la derecha en posición retrato para definir la dirección de los saltos. Cuando sea necesario, toca la pantalla para disparar.

 

Flow Free

Un juego para que los niños mejoren la inteligencia espacial. En un tablero cuadrado compuesto de puntos tenemos que unir con líneas los puntos de colores. La dificultad está en no cruzar esas líneas y en utilizar todo el espacio del cuadrado, es decir, pasar por todos lo puntos disponibles.

Los primeros niveles con cuadrados de 5×5 y 6×6 puntos son los más adecuados para los pequeños. Los niveles avanzados de 7×7, 8×8 y 9×9 puntos pueden quedar para los padres. Tenemos 30 retos por nivel en la versión gratuita y podemos ampliar si nos engancha con un paquete adicional a través de compra in-app, aunque esos niveles son de 10×10 y 14×14 puntos y, por lo tanto, poco aptos para niños, a no ser que sean muy sesudos.

Playmobil Piratas

Sueño de la infancia hecho realidad: jugar con el barco pirata de Playmobil  y hacer mil aventuras con él. Estamos ante un juego de estrategia sobre mapa con construcciones, creación de unidades y batallas pero con una guía constante a través de misiones que nos dan los diferentes personajes que encontramos con todas las islas piratas en las que nos moveremos durante el juego. La idea es conseguir el control de todas las islas que puedas. Es muy sencillo en el manejo y casi todas las acciones tienen están orientadas. Con cada misión se consiguen recompensas de oro, estrellas y diamantes que después podemos utilizar para comprar artículos. Además de este modo de juego, también encontramos pequeños juegos dentro del juego. Es como un Age of Empires para niños.

Abyss: The Wraiths of Eden

En Abyss tentemos que resolver distintos misterios submarinos utilizando nuestra lógica. Es un  juego de adivinanzas visuales, puzles y acertijos. En la historia eres la novia de Robert Marceau, un submarinista explorador desaparecido. Tu misión es encontrarlo desvelando el misterio oculto en las profundidades submarinos. Es un título ideal para niños curiosos que les gusta pensar y utilizar su habilidad.

Pou

Es el nuevo Tamagotchi. Pou es también una mascota virtual a la que cuidar, alimentar, lavar y entretener. Para que Pou esté sano y contento debemos darle comida y tenerlo siempre limpio. Además es importante jugar con él para que esté contento. Cuando lo hacemos obtenemos monedas con las que comprar accesorios para personalizar a la mascota y el lugar donde vive.


niños en la playa

Ideas para entretener a los niños en la playa

Salto de longitud: Como si fuéramos deportistas olímpicos, para este juego no necesitamos ningún material para organizar toda una competición. Sólo necesitas trazar una línea sobre la arena que marque la salida y alguien que haga el papel de juez. Saltaremos por turnos intentando llegar lo más lejos posible, quien gane en cada ronda se llevará una concha o piedrecita.

Carrera de canicas: Cada jugador construye una pista con arena con la mayor inclinación posible, luego colocaremos canicas o pelotas pequeñas en la parte superior y las lanzaremos para ver cuál se desliza más rápido. ¡Recuerda que cuando más firme y lisa sea la pista mayor ventaja tendrás! Puedes añadir curvas obstáculos para hacer la carrera más emocionante.

Castillo de arena: Un clásico de los juegos infantiles, construir un castillo de arena es sin duda la actividad favorita de los niños en la playa. Diviértete construyendo toda una obra de arte y no olvides decorarla con conchas, piedras, algas y todo lo que se os ocurra. Y no olvides cavar un buen foso alrededor, por si las olas del mar te dan una sorpresa.

La momia: Un juego ideal para divertir a los niños, cava un agujero bien largo y que alguien se tumbe dentro, luego le cubriremos de tierra dejando fuera la cabeza y colocaremos algunas decoraciones, y recuerda que también puedes hacerlo sólo desde la cintura y darle forma de cola de sirena. ¡También puede ser una broma divertida si algún padre o niño incauto se queda dormido!

Buscar el tesoro: Un clásico para los más “piratas”. Mientras los niños cuentan con los ojos cerrados enterramos o escondemos un objeto, y luego ellos deben encontrarlo. Puedes delimitar el área para que sea más o menos difícil según su edad, incluso celebrar toda una fiesta temática en torno a este juego.


tecnología para niños

Tecnología para niños siempre con moderación

La relación de los niños con la tecnología no está exenta de polémica. Aunque la adicción a los móviles e Internet no ha sido probada como desorden mental, todavía hay mucha gente que desconfía al dejar que sus hijos se acerquen a la tecnología. Pero, como en muchas otras cosas de la vida, de lo que se trata es de hacer un uso responsable de ella, sin excesos y con actividades apropiadas para la edad de los pequeños.

Este es el fin con el que nacen los proyectos que se enumeran a continuación: actividades relacionadas con tecnología, programación y robótica, diseñadas especialmente para ser del interés de los niños, planeadas para involucrar también a los padres y por completo centradas en el aprendizaje a través del juego.

Estos proyectos permiten que los menores se familiaricen con temas como el manejo de un ordenador o los conceptos básicos de la programación, que pueden serles de gran ayuda en su futuro laboral. Y todo ello mientras se divierten. Además, este tipo de iniciativas son muy importantes en el caso de las niñas, ya que su presencia en carreras universitarias técnicas y puestos de trabajo relacionados con la tecnología es todavía bastante reducida.

Kano Kit: un ordenador que los niños pueden montar y usar

Uno de los proyectos más útiles para que los niños aprendan a usar un ordenador es Kano Kit. Basado en Raspberry Pi, es un pequeño equipo informático creado para utilizar en entornos educativos.

Incluye todo lo necesario para montar un ordenador de cero de forma muy sencilla; de hecho, este montaje será lo primero que tenga que hacer el menor al sacarlo del embalaje: la propia Rasperry Pi, la caja donde meterla, teclado, altavoz, adaptador wifi… y hasta pegatinas para decorarlo todo.

Una vez en marcha, el Kano Kit incorpora el sistema operativo Kano OS, un sistema orientado a los más pequeños con tutoriales para hacer música, juegos y más. También podrán conectarse a Internet para ver sus dibujos animados favoritos en YouTube o jugar a Minecraft.

El Kano Kit se puede adquirir a través de Internet en la web oficial del proyecto por 150 euros. El precio incluye el kit completo, con todos los elementos necesarios para montarlo y empezar a disfrutarlo en pocos minutos.

Mirorobots, Vortex y Kamigami: robots programables

Los robots son quizás el tipo de proyecto tecnológico enfocado a niños que se encuentra con mayor frecuencia, dada su versatilidad y su relación con personajes de cómics y películas que ellos ya conocen.

Un ejemplo es Mirobot, un pequeño autómata que el menor puede construir con facilidad, ya que sus piezas encajan unas con otras gracias a una serie de muescas y solo hace falta un tornillo para asegurar todo el montaje. Se vende en un pack completo por unos 47 euros. Una vez construido, Mirobot se puede programar siguiendo unas sencillas instrucciones a través de un navegador web. Su principal cometido es hacer dibujos sobre papel gracias a un hueco especial en su estructura donde encajar un bolígrafo, pero puede ampliarse a otros lenguajes de programación y otras funciones a medida que el niño va aprendiendo.

Otro robot similar es Vortex, un pequeño vehículo robótico que puede controlarse desde el móvil gracias a una conexión Bluetooth. El robot incorpora algunos juegos y está dotado de sensores infrarrojos que le dejan moverse y esquivar obstáculos. Pero más allá de eso, Vortex permite modificar los juegos existentes o crear algunos nuevos, gracias a su propia aplicación para tableta, con una interfaz muy clara y fácil de usar. Los Vortex están a la venta por un precio de 68 euros.

Por último, uno de los últimos proyectos de robots programables para menores que han visto la luz son los Kamigami, unas curiosas criaturas que imitan el aspecto y el movimiento de un insecto. Igual que con Mirobot, el primer paso antes de empezar a jugar con los Kamigami es montarlo. Se puede hacer sin herramientas, ya que está fabricado con piezas que encajan entre sí. Luego, su app permite programarlos para diferentes juegos y actividades de forma muy sencilla. Estos insectos-robot todavía buscan financiación a través de la plataforma Kickstarter para hacerse realidad, así que cualquiera que esté interesado puede contribuir al proyecto y hacerse con uno por unos 44 euros.

Jewelbots: pulseras tecnológicas para niños

Los juguetes que animan a los más pequeños a iniciarse en el mundo de la tecnología, la robótica y la programación son especialmente importantes en el caso de las niñas, ya que las mujeres suelen estar en minoría en las disciplinas de tipo técnico.

Un buen ejemplo de este tipo de proyectos son las Jewelbots, unas coloridas pulseras que, además de quedar muy bien en la muñeca de cualquier chica, se comunican con una aplicación de móvil y se pueden programar para realizar diferentes funciones.

Las posibilidades de las Jewelbots van desde iluminarse o vibrar cuando una amiga está cerca, hasta recibir las notificaciones del móvil, ver información sobre el tiempo o enviar notificaciones a los padres. Todo depende de la imaginación de la niña y de sus conocimientos de programación.

Las Jewelbots han cerrado con éxito su ronda de financiación y se tiene previsto su lanzamiento para marzo de 2016. Su precio ronda los 53 euros.


juegos de cartas

Juegos de cartas para los más pequeños

1. Cada oveja con su pareja

Coloca todas las cartas boca abajo en cuatro filas. Cada jugador está autorizado a levantar dos cartas para intentar formar una pareja (dos tres, dos caballos, dos sietes…). Si no lo logra, dará la vuelta a esas dos cartas y el turno pasa al siguiente. Si encuentra la pareja, tendrá una nueva oportunidad para levantar dos naipes más. El vencedor es quien obtenga más cartas al final de la partida.

2. ¡Va de farol!

Reparte todas las cartas entre los jugadores. El que empieza, coloca una boca abajo e indica su valor, por ejemplo, un seis. El resto de participantes, en turnos sucesivos, deben ir completando la baraja. Si no tiene la carta adecuada, puede mentir pero, si uno sospecha, debe decirle: “¡Vas de farol!”, y levantarla. El mentiroso debe recoger todos los naipes de la mesa e incorporarlos al montón con que está jugando. Si dijo la verdad, es el delator quien se los lleva. Gana el juego quien se quede antes sin cartas.

3. Pequeños constructores

No es tarea fácil. Construir una torre de naipes requiere habilidad y paciencia, pero el resultado es espectacular. Para conseguirlo, coloca dos cartas formando un triángulo equilátero con respecto a la base, añadiendo a continuación más cartas, siempre en parejas. Cuando tengas la base, edifica el suelo del siguiente piso colocando nuevos naipes. En cada nivel de ascenso deberás colocar un triángulo menos para que tu torre vaya decreciendo. Empieza con tres pisos y ve ampliando tu construcción poco a poco.

4. La más alta

El tradicional juego de la carta corrida puede entretenerles una tarde completa. Da una a cada pequeño colocándola siempre boca abajo; sólo él puede verla. Como el objetivo de la partida es lograr el naipe más alto –siendo el as la de superior valor, después el rey, la reina y así sucesivamente–, si considera que el suyo es bajo, puede intercambiarlo con el jugador de la derecha. Dales unos céntimos de euro para que el que pierda, pague.

5. Una jungla en el salón

Para este juego necesitarás una baraja de cartas y algunas monedas de céntimo de euro. Cada jugador elige el sonido de un animal diferente. Una vez que os hayáis aprendido todos, repartiréis cartas de una en una. Cuando dos jugadores tengan naipes iguales –dos sotas, dos sietes o dos ases– cada uno de ellos tendrá que hacer el ruido del contrario. El que lo haga antes le quita una moneda al otro. Ganará el que más monedas obtenga cuando se hayan repartido todas las cartas.

6. La triste sota

Coge una baraja española y saca todas las sotas salvo la de copas y reparte todas las cartas entre los jugadores. Cada uno forma el máximo número de parejas que pueda con sus cartas y las coloca encima de la mesa. Por turnos, cada jugador roba una carta del jugador que está a su derecha. Si puede, forma una nueva pareja y roba otra vez. Si no, le toca al jugacdor que está a su izquierda robar una de sus cartas. El perdedor es el que se queda con la sota de copas.

7. ¡A cazar!

Haz dos parejas de dos jugadores cada una. Con tu compañero de equipo, inventa una señal secreta (toser, tocarse la oreja, tarear una canción…) y ponte frente a él. El otro equipo hace lo mismo. Reparte cuatro cartas a cada uno. El resto formará un montón para robar. Distribuye cuatro cartas de ese montón encima de la mesa, cara arriba: cada uno roba las cartas que pueda (cuanto más rápido sean, mejor), pero siempre devuelve el mismo número de cartas que cogió. Cuando ya nadie quiere intercambiar cartas se recogen las cuatro cartas y se colocan debajo del montón. Cuando un jugador reúne cuatro cartas iguales, emite la señal pactada con su compañero, que debe dar un golpe en la mesa y gritar “¡gané!”. Si el contrario adivina que van a gritarlo, puede bloquear su victoria gritando “¡pillado!”.

8. El relojito

Reparte todas las cartas entre los participantes. Los niños se colocan en círculo con su montón de cartas sin mirarlas. Por turnos, van tirando cartas de una en una al montón repitiendo su orden en la baraja: “as, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo y rey”. Si un pequeño tiene la mala suerte de que su carta coincide con la que le toca enunciar, coge todo el montón y lo incorpora a las que ya tiene. El juego comienza de nuevo. Pierde el último que se queda sin cartas.

9. Parejas disparatadas

Pon a prueba la imaginación de los niños con este juego de cartas. Daled dos cartas cualesquiera para que haga una pareja, todo vale siempre que sea coherente o divertido: “las dos son de oros”, “las dos son doses”, “un dos de copas y un rey por las dos copas que se tomarel rey”… Si no es capaz de encontrar relación se queda con las cartas y suma otras dos a la siguiente ronda.

10. Las siete y media

Un clásico muy fácil para los niños. Las figuras de la baraja –sota, caballo y rey– valen medio punto; el resto valen el número que tengan. Reparte una carta a cada jugador y después ve dándoles tantas cartas como quiera. El objetivo es sumar siete puntos y medio. Si te pasas, quedas eliminado. Cuando todos los jugadores tienen sus cartas les dan la vuelta y gana el que tenga 7,5 o más se haya acercado.


juegos en grupo

Diez juegos en grupo al aire libre para niños

Aquí tienes una lista con una serie de juegos en grupo al aire libre para que los pequeños de la casa no se aburran.

 

1. El teléfono roto

Coloca a los niños en dos filas, formando dos equipos, y dile una frase al oído al primero de cada grupo. Posteriormente, cada niño deberá susurrarla al oído del siguiente. El último, dirá en voz alta lo que ha entendido y ganará el equipo cuya frase se parezca más a la que tú dijiste.

 

2. Caballería

Coloca a todos los niños en una fila. Uno de ellos será el caballero, colocándose enfrente del resto. Cuando grite “¡caballería!” sus amigos deberán salir corriendo para llegar a tocar el muro que estará a la espalda del caballero sin ser atrapados por éste. Todos los “potrillos” cazados se convierten en caballeros y empiezan también a cazar. El primer jugador atrapado liga en el turno siguiente. También pueden practicar todos estos juegos relacionados con el deporte.

 

3. Serios

Colocados en dos filas, una frente a otra, el objetivo de este juego es lograr que el jugador contrario se eche a reír antes. Para ello sólo podrán hacer muecas, todas las que deseen. Guiñar un ojo, sacar la lengua, meterse el dedo en la nariz, etc. Gana el equipo que más aguante sin reír.

 

4. Como en la bolera

Llena varias botellas vacías de agua con un poco de arena y colócalas a unos diez metros de los niños. Con un balón de baloncesto, tendrán que derribar todos los que puedan. Organízales por equipos para ver quién gana.

 

5. ¡Guerra del agua!

Cubos, globos, gorros, pistolas… ¡Todo vale en la guerra del agua! Entrega a los niños varios de estos instrumentos, repártelos en dos equipos y ¡que empiece la guerra! El bando vencedor será el que consiga mojar más al contrario, aunque el verdadero premio es la diversión de esos minutos. Firmad la paz con una buena merienda.

 

6. ¡Vamos en moto!

El organizador, si es una fiesta de cumpleaños puede ser el homenajeado, tiene que sentarse en el suelo y los niños van colocándose detrás, como si fuesen en una enorme moto. El piloto va dando las indicaciones en voz alta: “A la derecha. A la izquierda. ¡Cuidado, que freno! ¡Venga, que acelero” y va girando el tronco a la vez que habla. Los niños tienen que ir girando con él.

 

7. El globo irrompible

Los juegos con globos son divertidísimos, ¡sobre todo cuando explotan! Ata un globo al tobillo de cada niño. Al son de la música salen a la pista. El juego consiste en pisar el globo del contrario, salvando el propio. Los niños que pierden su globo salen de la pista. Gana el último en conservar su globo.

 

8. Baile de disfraces

Los disfraces son una opción muy divertida para que los niños se diviertan. Prepara varios baúles con prendas viejas o algunas que hayas elaborado con retales para la ocasión: faldas, pantalones, camisas, pelucas, sombreros, extravagantes collares y adornos para el pelo… Diles que pondrás la música y cada uno tendrá que coger una prenda de cada baúl y ponérsela antes de que tú pares la canción.

 

9. Carrera de castañas

Clava un clavo en el centro de una castaña, sácalo y pide a tu hijo que clave una pluma en él. Escoge plumas de color diferente para cada grupo. Cuando tengáis varias, los niños tendrán que ir lanzando sus castañas desde diferentes alturas para ver cuál llega antes al suelo.

 

10. Carrera de cangrejos

Los equipos se colocan de dos en dos en fila india. Los primeros de cada fila se atan los tobillos con una cuerda o un pañuelo (el derecho de uno con el izquierdo del otro). Corren de este modo hasta alcanzar la meta. Se desatan los tobillos y entregan el pañuelo a la pareja siguiente. Gana el equipo que termina antes.