jugar con tu bebé

Cómo jugar con tu bebé

Bebés hasta 4 meses

Tal vez hayas notado que la visión de tu bebé recién nacido es un tanto limitada. Parece no notar las cosas que están lejos, pero si colocas algo dentro de su línea de visión (de 8 a 10 pulgadas / 20 a 25 cm de su cara es lo ideal), de pronto “es todo ojos”. Esta es una habilidad necesaria para su supervivencia. Ten en cuenta que los bebés vienen al mundo equipados para encontrar alimento, ¡y 8 a 10 pulgadas es la distancia entre su carita y la tuya, cuando le estás dando de comer! Explora el desarrollo de la destreza visual de tu bebé con un sencillo juego de marionetas para los dedos.

Bebés hasta 3 meses

Las sonajas han estado presentes desde antaño, y la razón es muy simple: a los bebés les encanta ver y escuchar estos instrumentos de percusión.

Entre los regalos para los nuevos papás, casi siempre se incluye una sonaja. Pero si no tienes una, puedes usar cualquier objeto que haga ruido para esta actividad. Cuando tu bebé esté recostado sobre su espalada, sostén una sonaja frente a su carita y sacúdela ligeramente. Coloca la sonaja hacia un lado de su cara y sacúdela de nuevo, y haz lo mismo en el lado opuesto de su cara.

Al principio, tu bebé solo podría notar el cambio de ubicación de la sonaja, pero eso le llamará mucho su atención (procura no hacer mucho ruido con la sonaja porque se puede asustar). Dependiendo de qué tan rápido se desarrolla, tu bebé podrá con el tiempo seguir la sonaja con sus ojos.

Tu bebé es aún muy pequeño para agarrar objetos, pero si le pones uno en su mano (particularmente uno liviano hecho de tela o plástico), podría involuntariamente enrollar sus deditos alrededor de este y mover sus manos. Es así como descubre que él mismo puede mover algo. Podrías notar en tu bebé una expresión de goce que ¡no tiene precio!


estimular a tu bebé

Aprende a estimular a tu bebé en casa

La estimulación del bebé y el vínculo emocional

La estimulación empieza con actividades de contacto con el bebé. Se reforzará el vínculo emocional, afectivo, a través de masajes y estímulos sensoriales, entre padres e hijo. A partir de ahí se dará inicio a las actividades de motricidad gruesa, fina, de concentración y de lenguaje. El juego es una efectiva herramienta de estimulación para los bebés. A través del juego, los padres pueden observar el comportamiento de su hijo y conocer sus necesidades, deseos, gustos, e inquietudes.

En la estimulación temprana se debe buscar el equilibrio. Por eso, debe ser integral, tanto física como intelectual. Si un niño solo aprende a jugar con la pelota y no está adecuadamente estimulado en la lectura, por ejemplo, será un genio en el deporte, pero se sentirá incapaz de leer un libro. La estimulación temprana debe circular por todos los caminos: físico, intelectual, emocional, en todos.

Otra cosa es que al niño se le dé mejor la lectura que jugar al baloncesto. Eso ya será una opción personal del niño y se debe respetar. En todo caso, la estimulación debe, a través de experiencias y habilidades, crear la motivación en los niños. Niños motivados son niños felices. Si los padres optan por la estimulación temprana, deben tener claro que esta decisión les exigirá una cierta dedicación al día. Muchos padres opinan que es muy efectiva y provechosa, por lo menos en lo que se refiere al tiempo que comparten con sus hijos.

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Consejos de estimulación temprana de los bebés para los padres

1. Respetar el tiempo de respuesta de tu hijo. Elige un momento tranquilo para jugar con él. Evita jugar con tu hijo cuando notes que él está cansado y sobrecargarlo de tareas y de estímulos.
2. Elije objetos agradables al tacto, al oído, al paladar, y que sean, claro, seguros.
3. Los juegos deben ir acompañados por canciones, palabras y sonrisas. De cariño y dulzura, también.
4. El juego tiene que ser algo placentero, para los dos.
5. Aprovecha el momento del baño para dar un masaje a tu hijo.
6. Usa la música mientras llevas a tu hijo en el coche o en casa.
7. Enseña libros a tu hijo. Si es un bebé, hay libros de tela, de plástico, con olores y distintas texturas.
8. Cuenta cuentos a tu hijo antes de dormir.